Samanta Schweblin. Continuation of the story 'Pajaros en la boca'
This exercise is part of a writing workshop in Köln: Esperé largos segundos fuera de su habitación, adosado a la pared, intentando controlar la respiración. Pensé: “tengo que salir de acá, necesito aire, tengo que escapar’. Cogí las llaves, fui al coche y como si éste decidiera mi camino, me encontré de nuevo en el supermercado. Cogí el chango, pasé por los pasillos, pero el sólo hecho de estar allí de nuevo, en una rutina que se había convertido en absurda, comenzó a incomodarme gravemente. Me paré frente a los enlatados pero desistí. Volví a la sección de mascotas, cogí comida para pájaros sin pensarlo y volví a dar vueltas por los pasillos. Acabé de nuevo en la sección de mascotas. Volví a meter el alimento en la góndola. Quise salir de allí de inmediato. Aparqué el chango vacío y volví al coche. Esta vez intuía lo que tenía que hacer. Media hora después, estaba frente a la veterinaria. Entré sin más, y encontré al mismo empleado que me atendió la última vez. “Verás” –c...